Ley Nº2: La Seguridad en Una Misma (y por qué cambia absolutamente todo)

Si la primera ley de Napoleon Hill te pide tener un objetivo claro(si no la leíste hace clic aca), la segunda te pide algo todavía más desafiante:
creer que sos capaz de lograrlo.

Porque si vos no confiás en vos,
¿quién lo va a hacer?

La seguridad en una misma es el cimiento emocional del éxito.
Hill lo dice sin vueltas:
la falta de confianza es uno de los mayores frenos de la humanidad.

Y es cierto.
Cuántas veces supiste qué querías, pero no avanzaste por miedo, por dudas, por ese susurro interno que te dice “¿y si no sale?”.
Bueno… esta ley viene a desarmar justamente eso.


¿De qué se trata esta segunda ley?

Hill explica que tener seguridad personal no es “creerte más”, ni ser arrogante, ni caminar por la vida con soberbia.
Es otra cosa, mucho más honesta:

Es confiar en tu capacidad de aprender, de mejorar, de resolver y de sostener lo que querés.

La autoconfianza no es un sentimiento mágico que aparece.
Es una construcción.
Es una decisión diaria.

Y sí: se entrena.


Los miedos que te frenan (y que Hill describe con precisión)

Hill habla de seis miedos básicos que sabotean tu confianza:

  1. Miedo a la pobreza
  2. Miedo a la crítica
  3. Miedo a la enfermedad
  4. Miedo a perder el amor de alguien
  5. Miedo a la vejez
  6. Miedo a la muerte

Cuando estos miedos gobiernan tu mente, te paralizan.
Y acá viene el punto clave:
no avanzás porque no confiás en tu capacidad, no porque no seas capaz.

La inseguridad no viene de la realidad.
Viene de la historia que te contás sobre vos misma.


¿Por qué es tan importante la seguridad personal?

Porque tu mente no va a trabajar a favor de un objetivo que cree inalcanzable.

Si vos no creés que podés,
no vas a actuar,
no vas a sostener,
no vas a insistir.

La autoconfianza hace esto:

  • silencia la duda,
  • ordena tus decisiones,
  • reduce el miedo,
  • te da claridad,
  • te da voz,
  • te hace avanzar incluso cuando todo tiembla.

La autoconfianza no te quita los problemas.
Te da herramientas para enfrentarlos.


¿Cómo se construye la seguridad en una misma? (versión Hill + mia)

1. Autosugestión consciente

Hill insiste en esto: lo que repetís, lo que afirmás y lo que te decís constantemente, te programa.

Tu diálogo interno es tu entrenamiento invisible.

Ejemplos estilo Maru:

  • “Puedo aprender esto.”
  • “Soy capaz.”
  • “Confío en mí.”
  • “Esto lo resuelvo.”

2. Acción pequeña, diaria y sostenida

La confianza viene de VERTE cumpliendo.
De cumplirte.
De hacer incluso cuando dudás.

La acción construye evidencia.
La evidencia construye confianza.

3. Preparación

Cuanto más preparada estás, más segura te sentís.
Hill lo dice clarísimo: la inseguridad nace de la improvisación constante.

4. Rodearte de gente que cree en vos

El Master Mind suma acá también.
Gente que vibra lindo y te acompaña.
La confianza también se contagia.

5. Enfocarte en tus fortalezas

Hill decía que el error más común es “mirar solo lo que falta”.
La autoconfianza se construye desde lo que ya sos, no desde lo que te criticás.


Herramientas prácticas para fortalecer tu autoconfianza

1. La Declaración de Autoconfianza

Hill propone escribir afirmaciones que alimenten tu seguridad.
Podés repetirlas cada mañana.

Ejemplo:

“Creo en mi capacidad de alcanzar mis objetivos. Me comprometo a trabajar, aprender y mejorar todos los días.”

2. Diario de evidencia

Anotá todo lo que sí hiciste bien.
Lo que lograste.
Lo que superaste.
Lo que sostuviste.
Tu cerebro necesita pruebas, no promesas.

3. Eliminar autodiálogo destructivo

Cada vez que tu mente diga “no puedo”, respondé:
“¿Es un hecho o es un miedo?”

4. Micro-desafíos semanales

Cosas pequeñas, manejables, pero que te empujen un poquito.

Ejemplos:

  • grabar un reel,
  • mandar un mensaje que te da vergüenza,
  • aprender algo nuevo,
  • decir que no cuando antes decías que sí.

Cada micro desafío suma un ladrillo más a tu autoconfianza.


Proceso paso a paso para aplicar esta ley en tu vida

  1. Identificá qué miedo te frena hoy.
  2. Escribí una afirmación que responda a ese miedo.
  3. Establecé un micro objetivo de acción.
  4. Buscá una referencia o apoyo en tu entorno.
  5. Registrá tus avances.
  6. Repetí el proceso todas las semanas.
  7. Ajustá lo que haga falta (la confianza crece con movimiento).

Te dejo un ejemplo para que lo tomes de referencia

(Ejemplo: miedo a la crítica)

  1. Identificá el miedo concreto
    No es “tengo miedo”. Es: “Tengo miedo a la crítica. Me da pánico que piensen que soy engreída, creída o agrandada si me muestro haciendo algo que amo.”
  2. Reconocé qué puerta estás cerrando por ese miedo
    Preguntate: “¿Qué oportunidades estoy bloqueando por no exponerme?”
    Por ejemplo: no grabás reels/historia, no mostrás tu proyecto, no contás lo que sabés… y capaz justo ahí estaba la puerta a la vida que te haría más feliz.
  3. Creá una afirmación que responda a ese miedo
    Algo que te devuelva al eje: “Elijo mostrar lo que amo aunque algunos no lo entiendan. No soy engreída: estoy honrando mi pasión y abriéndome puertas.”
  4. Definí un micro-objetivo de acción
    Nada gigante, algo concreto: “Esta semana voy a grabar y publicar UN reel/historia hablando de lo que me apasiona, aunque me dé vergüenza.”
  5. Buscá apoyo o contención
    Podés contárselo a alguien que te quiera bien: “Che, voy a empezar a mostrar más lo que hago. Si me ves dudar, recordame por qué empecé.”
    O apoyarte en cuentas, podcasts, personas que vibran como vos.
  6. Registrá cómo te sentís después de hacerlo
    Después del reel, del post o del movimiento que hagas, anotá:
    • qué sentiste,
    • qué pensaste,
    • qué fue lo peor que pasó (y si realmente fue tan grave).
  7. Repetí y ajustá
    La idea no es que un movimiento te cambie la vida, sino que cada acción vaya construyendo una versión tuya que se elige a sí misma por encima del miedo a la crítica.


Mi cierre personal

Para mí, esta segunda ley es una caricia y una cachetada al mismo tiempo.
Porque te recuerda que todo lo que querés ya está disponible…
pero depende de cuánto confíes en vos.

La seguridad no se hereda.
No se compra.
No cae del cielo.

Se construye.
Se practica.
Se entrena.
Y te cambia la vida.

Si te animás a confiar en vos,
el resto se acomoda.

👉 Si querés empezar por la base, acá podés leer la Primera Ley del Éxito.
(ir a la primer ley «Un Claro Objetivo Principal)

👉 Y si recién llegás y no sabés de qué libro hablo, acá te dejo mi primer artículo donde explico todo desde cero.
(ir al artículo del Libro «LAS LEYES DEL ÉXITO» de Napoleon Hill contadas por mí.«)

Compartilo con esa persona que sabés que hoy lo necesita.
Artículo añadido al carrito.
0 artículos - 0.00
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.
Privacidad